Barranco de la Mina

El Barranco de la Mina atraviesa la isla de Gran Canaria hacia la zona noreste para desembocar en la capital de la isla (Vegueta). La Mina dispone de un pequeño caudal de agua gracias al trasvase que, desde hace siglos, se realiza de la Cuenca de Tejeda a la del Guiniguada a través de una galería que atraviesa la montaña y que, por ese motivo, fue bautizada como La Mina.

Barranco de La Mina

Una Mina de agua
La ruta ideada este mes corresponde a una bastante conocida y muy fácil de hacer para alguien que se inicia en el senderismo. Siempre con la prudencia debida de salir a un medio bastante resbaladizo e inestable.

Barranco de La Mina

El agua corriendo libremente por el cauce, las cascadas y la exuberante vegetación son un regalo que nos hacemos al decidir visitar este recóndito lugar. Disfrutar de un día en plena naturaleza salvaje es una satisfacción que nos llena de energía y dinamismo, y eso, es un auténtico regalo que hacemos a nuestro cuerpo.

El Barranco de la Mina está formado por uno de los heredamientos más antiguos y con más historia de Gran Canaria, ya que fue sobre el año 1500, cuando el Cabildo pide a los Reyes Católicos que les sean concedidas las aguas de la «Sierra de Texeda», algo que sucede al año siguiente, constituyéndose en uno de los primeros trasvases de España.

En la cabecera del barranco se puede ver el Molino de Arriba que aún muele grano y que data de 1871, con una producción diaria de 400 kilos de gofio.

La ruta se inicia a unos 1.540 metros de altitud sobre el nivel del mar. Justamente, en el punto conocido como Degollada de Los Molinos. Se llega a este punto desde la Cruz de Tejeda (líneas nº 18 y 305 de Global). E Barranco de la Mina que pertenece al municipio de San Mateo.

El nombre de la Degollada viene dado porque existieron en total unos ocho molinos en todo el barranco lo que demuestra el importante caudal hídrico que tuvo antaño. Como dije antes se abrió una enorme galería para trasvasar el agua, que en principio iba a Tejeda, pasar para el Guiniguada y sobre todo para abastecer al Real de Las Palmas y regar las vegas agrícolas de las medianías. Todo eso en los años 1501-1526, lo que según algunos historiadores, fue uno de los primeros trasvase de aguas en España.

Barranco de La Mina

Entonces, esas aguas que bajaban furiosas por las laderas del barranco fueron encauzadas hacia los molinos. El primero se construyó sobre el año 1871 en la cabecera del barranco. Este molino aún muele grano, con una producción diaria de 400 kilos de gofio. Se llamó el Molino de Arriba. Los nombres de los siguientes fue el «Molino de Abajo del túnel», el Molino del Puente, el Molino de Cho Gutiérrez, el Molino Quintito, el Molino de La Yedra y el Molino Caído. Todos ellos se pueden ver a lo largo de los nueve kilómetros de longitud que tiene el barranco de La Mina.

Para saber más de los molinos y la historia de la Mina, se puede documentar en el libro de Don Juan Díaz Rodríguez, titulado «Molinos de Agua de Gran Canaria», una obra del año 1988 financiada por La Caja de Canarias.

Comenzamos a caminar en la parte alta, por una pista de tierra que entra a la sombra de varios ejemplares de pinos. La pista nos lleva al primer Molino y a partir de ahí, aparece nuestro camino, junto a las tuberías que llevan el agua directamente al cauce del barranco, el camino no tiene perdida. Se sigue bien, hasta unas ruinas, unas antiguas viviendas de piedra seca. Es un llano, muy cómodo para realizar una comida campestre.

Este lugar fue usado antiguamente para la acampada, pero hay que advertir que en este punto no se puede pernoctar, ya que no es un área acondicionada para ello y el barranco está muy protegido.

Continuamos el descenso por un sendero ancho, y oímos el sonido de las dos cascadas de agua que quedan a nuestra izquierda. Atención que en los últimos años el agua en determinadas épocas se canaliza hacia la presa de Cueva Grande, y por lo tanto, el agua que circula por el cauce es mínima sin formar las cascadas que mencionamos.

Sí el agua es abundante se puede acceder a las cascadas con mucho cuido para verlas, e incluso pegarse un remojón.

Pero no podemos entretenernos, ya que aún nos queda muchos kilómetros por recorrer. Seguimos bajando, atravesamos la profundidad de los sauces y cruzamos el riachuelo por la parte baja del barranco.

El Sauce o sao canario
El Sauce o sao canario (Salix canariensis) es una de las pocas especies canarias caducifolia, que pierde las hojas en otoño e invierno

Después salimos a la carretera general que une Tejeda con San Mateo y seguimos el cauce ahora por el lado izquierdo en dirección al caserío de El Calvario siguiendo una pista de tierra y hormigón. Más adelante llegamos al lugar conocido como La Solana, y pasamos por delante de una casa solariega con un horno en su jardín.

Más adelante descendemos a la cañada de Los Sauces, muy cerca de La Yedra y Utiaca, donde el barranco se une al de Antona, para pasarse a llamar, Barranco de Alonso.

En este punto final de la ruta salimos a la carretera general que une Teror con San Mateo por donde circula la Línea de Global nº 214.

Para más información puede dirigirse al autor de estas descripciones cuyo e-mail es: alvaromonzon@gmail.com