Tenerife: Ecuador del Viaje Transformador

Tenerife: Ecuador del Viaje Transformador

Tras más de 8 horas de barco las luces de Santa Cruz de Tenerife nos reciben. Ya subidos a la Global tomamos rumbo hacia nuestro nuevo alojamiento en el municipio de El Rosario. Las estrellas alumbran a nuestra llegada al pabellón que será nuestra casa mientras bajamos nuestra cosas de la guagua.

Nuestra primera aventura en la isla nos lleva hasta el Parque Nacional de Las Cañadas del Teide, los asientos de la guagua se convierte en testigo de nuestros sueños mientras descansamos con los ojos cerrados. Al despertar nos maravillamos con el paisaje que nos rodea: Los Roques de García son una impresionante antesala al Teide. Para mucho es la primera vez que observan al gigante que se erige ante nosotros.

Tenerife: Ecuador del Viaje TransformadorTras una breve parada en el Parque Nacional acudimos al Observatorio del Teide, una visita guiada que nos acerca a los secretos de los astros. De regreso nos reunimos en la Global para hacer la lista de la compra la isla. Una vez tenemos la comida en la bodega regresamos al alojamiento para acabar nuestra adaptación al nuevo hogar.

Los días en Tenerife están marcados por las acciones ambientales que realizamos con el municipio de El Rosario y la Oficina de Participación y Voluntariado Ambiental: control de la especie exótica invasora “rabo de gato”, la rehabilitación de una zona repoblada en años anteriores en el “Monte del Cerro” y una limpieza de playa junto a niños de Aldeas Infantiles en La Nea.

Además tuvimos la oportunidad de visitar diferente lugares de la isla como La Orotava, Puerto de La Cruz o Punta del Hidalgo. La Global nos llevó de punto a punto de la isla convirtiendo los trayecto en un momento para la reflexión y las anécdotas. Las ganas de conocer al otro hacen que la conversación no cese y que el murmullo en la guagua no desaparece por completo ni cuando el sueño nos embarga.

El último día al cargar la guagua para partir a nuestro destino nos llevamos un sonrisa puesta porque nos hemos dado de que con el paso de los días cada vez nos organizamos mejor y conseguimos que el espacio de la guagua se convierta en un tetris nivel experto.